Molise, "no existe".


Molise es una región italiana con alrededor de 300.000 habitantes, cuya capital es la ciudad de Campobasso. Limita con la región de Abruzos al norte, Lacio al oeste, Campania al suroeste, Apulia al sureste y está bañada por el mar Adriático al este. En 1963 se separa la región Abruzzi y Molise convirtiéndose desde entonces en la región de Molise formada por las provincias de Campobasso e Isernia.

Es la segunda región menos poblada de Italia y una de las más pequeñas sin embargo no comprenden por qué no es tan popular como Valle d'Aosta que es aún más pequeña.

Parece que no se conoce bien el origen de una frase muy popular pero que, tal vez por curiosidad, comienza a ser un imán para aventureros viajeros. “Molise no existe”, Molisn’t es una frase que con frecuencia se ve en la zona, en los souvenirs de la región y con el que se busca llamar la atención de turistas. #ilmolisenonesiste es el hashtag con que las redes sociales se inundan entre ironía y humor mostrando lo extraño que es encontrar a alguien que visite el lugar, como que sea de tan bella tierra.

Otra gran movida de marketing para la región, para atraer inversiones, fue la oferta de casas en venta por la suma simbólica de 1 euro.

Sin embargo Molise es naturalmente bella, a orillas del mar mediterraneo con playas que han obtenido distinciones por su limpieza, encontramos la ciudad marítima de Termoli, que conserva el encanto del pueblo pesquero, la historia y una naturaleza privilegiada. La Reserva de la Biosfera "Collemeluccio-Montedimezzo", reconocida en el año 1977, que se encuentra en la provincia de Isernia, alto Molise, e incluye dos bosques muy grandes en una zona submontañosa, con picos que superan los 1200 metros sobre el nivel del mar. Rutas de senderos se trazan para descubrir la historia y los pintorescos lugares en el centro del país.

Muchos son los secretos a descubrir en esta región italiana. La familia Marinelli lleva más de mil años dedicada al arte de la fundición de campanas. Las primeras campanas lanzadas por la fundición Marinelli se remontan al año 1339. En 1924, llegó el reconocimiento oficial, cuando el Papa Pío XI le otorgó a la familia Marinelli el honor de hacer uso del emblema papal para que pudieran representarlo en sus campanas.

No solo el Vaticano cuenta con las campanas artesanales sino, por ejemplo, la Catedral de Buenos Aires Argentina.

Con la nominación de "Patrimonio de la Humanidad" por la UNESCO, la fundición Marinelli además de ser un taller para la creación de campanas, también se ha convertido en un museo para atracción turística.


Finalmente llegamos a la gastronomía. Embutidos, quesos y tartufo son algunos de los emblemáticos de la región. Junto con la lasagna, uno de los formatos más antiguos de Italia en pasta fresca es el cavatelli. Es una pasta "stracinata", como se dice en algunos dialectos del sur, para indicar el gesto de arrastrar la pasta sobre la superficie de trabajo.

Cuenta la leyenda que Federico II adoraba los cavatelli, que probablemente nacieron justo bajo su reinado hacia 1200.

Pero el cavatelli no es la única pasta típica, también está el fusilli, esa pasta ondulante capaz de guardar todo el sabor de la pasta entre sus curvas.

Aquí les comparto una sencilla receta para recordar que Molise sí existe y es una maravillosa región para incluirla como destino en un próximo viaje por el centro sur de Italia.




PASTA ALLA MOLISANA


Gustos sinceros y sabores intensos caracterizan la gastronomía de Molise.

Dos típicas pastas tienen su origen en esta región y se trata de los CAVATELLI y los FUSILLI ambos pueden ir acompañados de la deliciosa salsa molisana.


Rústicos y sustanciosos, de receta fácil, son un primer plato que viene de Molise y se compone de ingredientes sencillos pero sabrosos. Además, está lista en 20 minutos.


INGREDIENTES

  • 350 g de pasta

  • 5 cucharas de leche

  • 3 huevos

  • 1 cucharadita de manteca

  • 60 grs de queso pecorino

  • perejil

  • sal y pimienta


PREPARACIÓN


I.- En primer lugar picar el perejil; mezclar en un bols los huevos con la leche y agregar la mitad del queso rallado. Sal pimentar.

II.- Poner a hervir abundante agua en una olla, agregar sal gruesa. Cuando el agua esté a punto verter la pasta y cocinar al dente.

III.- En una sartén, derretir la manteca sin hacerla freir.

IV.- Escurrir la pasta al dente y ponerla en la sartén. Bajar la llama de la hornalla.

V.- Agregar a la pasta el líquido de huevo preparado en el paso I.

VI.- Fusionar los sabores y agregar el resto del queso rallado y el perejil picado.

Servir rápidamente y a disfrutar de uno de los sabores que “no existen”!!.

Tips de la pasta italiana. Creemos que todos sabemos cocinar la pasta, sin embargo vivir muchos años entre chef italianos nos hizo aprender algunos secretos y tirar por tierra otros mitos. Cuando pongas a hervir el agua usa una olla más grande para que la pasta pueda tener espacio de movimiento. Agrega abundante agua. No agregues aceite al agua. Para que hierva más rápido, ponle la tapa a la olla. Luego que colocas la pasta, no tapes la olla. La salsa siempre espera a la pasta, no a la inversa, por ello primero prepara la salsa y luego cuando está lista pones a hervir el agua. Cuando saques la pasta, usa una espumadera y colócala dentro de la salsa agregando un poquito del agua en que herviste la pasta. Termina de cocinar la pasta por unos minutos junto con la salsa así los sabores se unirán.

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